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LAURACHANSHOPPU

Laura-Chan

Nacimiento artístico

enero 2024 (año del dragón de madera).

Tristeza

Felicidad

Amor

Creatividad

Esperanza

Soñadora, alegre, superviviente, enamorada de Japón.

Querid@ tomodachi
(友達 -ともだち – amig@)

Para ti, que hoy has decidido visitar mi pequeño mundo y leer esto, quiero contarte una historia. Un relato personal de una parte importante de mi vida que es, al mismo tiempo, la historia de cómo nació la web que estas visitando en este momento.

Mi sobrenombre desde hace algún tiempo, por los motivos que después conocerás, es “Laura-Chan” (ラウラちゃん – Laurie).

“Chan” (- ちゃん), para aquellos que no lo sepan, es un sufijo que los japoneses utilizan frecuentemente para expresar cariño, afecto o cercanía, muy comúnmente utilizado con niños, mascotas, y mujeres jóvenes con quienes tienes una relación cercana.

En español, podría compararse con la forma cariñosa en la que muchas veces nos dirigimos o mencionamos el nombre de una persona, utilizando diminutivos.

Este sobre nombre, dio lugar al nacimiento de mi marca personal, “LAURACHANSHOPPU” (ラウラちゃんショップ), by Laurie.

Pero “LAURACHANSHOPPU” es mucho más que una tienda o una página web donde una persona soñadora y enamorada de sus ilustraciones decidió probar suerte un día, cambiar su rumbo, volcar su trabajo y su corazón, y ponerlo a la venta.

“LAURACHANSHOPPU” es una parte esencial de mí, que refleja y expresa mis sentimientos más profundos, mi amor hacia la vida que quiero, hacia la persona que quiero ser y hacia las cosas que más adoro.

Cuando “LAURACHANSHOPPU” me devolvió la ilusión.

Esta es la historia de cómo “LAURACHANSHOPPU” me ayudó (y continúa haciéndolo en este proceso de vida) a salvarme de mí misma y a empezar a liberarme de los pensamientos que me encadenaban a pensar que la vida para mí ya era un hecho terminado que tenía que aceptar tal y como estaba sucediendo. Me devolvió la ilusión, la sonrisa y las ganas de volver a creer en que todo lo que anhelas, si lo crees con fe, se vuelve una realidad. Y que la vida es mucho más que lo que ven tus ojos físicos, y tus circunstancias cotidianas, si sabes cómo verlas.

Mi conexión con Japón

Mi nombre es Laura (ラウラ), y desde hace mucho tiempo he sido una gran admiradora de la cultura japonesa. Hice mi primer viaje en el año 2018, y desde entonces supe que mi conexión con este país, su cultura, sus tradiciones, su gente, iban mucho más allá de lo que jamás había podido imaginar. Sentí como si hubiera pertenecido a este país toda la vida, como si algo desconocido e invisible me uniera desde tiempos que ni si quiera mi mente podía recordar, y que algo inexplicable me conectaba de manera muy fuerte.

A partir de ese momento, mi amor por este país fue creciendo cada día más y más, y empecé a sentir las ganas de estudiar el idioma, esperando poder utilizarlo cuando realizara mi siguiente viaje.

El camino hacia mi ikigai

Años después (en agosto de 2023), y por circunstancias personales muy dolorosas, unidas a una enfermedad que modificó completamente mis patrones de mi vida de forma inaceptable para mí, decidí apuntarme a clases de japonés y materializar finalmente el sueño que siempre había tenido. Necesitaba salir del estado en que me encontraba, necesitaba un “ikigai” (生き甲斐 – いきがい — propósito de vida) que pudiera tirar de mí, porque realmente me encontraba muy hundida.

El trabajo y el camino que tuve que recorrer (y sigo recorriendo) para llegar hasta aquí, no fue y no es, nada fácil. He tenido que tocar fondo en muchas ocasiones y por muy duro que parezca, llegar a la versión de mí que ya no podía soportar más su existencia tal y como la conocía, para empezar a desarrollar un proceso muy duro de autoconocimiento, análisis de pensamientos negativos que rondaban mi mente, y elección de aquellas cosas que realmente me permitían alinearme con el estado feliz de la persona que quería y quiero ser…

Rompiendo límites

La vida no podía ser simplemente lo que yo estaba viviendo, tenía que haber algo más. No podía ser simplemente aceptar la rutina que había asumido como normal durante 44 años, cuando sabía, desde el fondo de mi corazón, que aquellas cosas no me hacían feliz. En muchas ocasiones llegue a preguntarme el sentido de mi existencia. ¿Por qué estoy aquí? ¿Para qué, si no hay nada que me llene? ¿La vida realmente sólo es esto? Todo se había convertido en un hábito rutinario, donde me limitaba a existir, cumplir con mis obligaciones, hacer lo que se suponía que debía hacer y comportarme como todos los demás esperaban de mí.

Desde finales de 2024 y hasta la fecha, comencé a realizar muchos cambios en mi vida, enfrentar miedos y creencias limitantes y comenzar a hacer todas aquellas cosas que yo misma me había limitado o negado por considerarlas imposibles para mí o por haberlas aprendido como poco correctas en mi entorno: Debes tener este trabajo porque es lo que se espera de ti y para eso has estudiado tu carrera, debes tener una vivienda con ascensor y plaza de garaje, debes tener hijos, debes llamar a aquella o a esta persona porque es lo correcto, debes reunirte inexcusablemente con tu familia para cenar en navidad, debes ir de viaje acompañado, el matrimonio o la pareja requieren aguantar ciertas cosas porque no todo en esta vida es felicidad, etc etc.

Limitaciones y más limitaciones que mi entorno o yo misma me había impuesto como normales durante toda la vida. Y salir de todos esos patrones de conducta entendidos como normales, era entonces lo anormal, porque mi mente así lo entendía y nadie más. Porque yo misma me había sentido poca cosa, insuficiente o poco valiosa como para llevar a cabo cosas diferentes, y romper mis propias barreras.

El despertar de la creatividad

Y de repente, a raíz de una única decisión, todo se empezó a conectar de forma casi milagrosa. Empecé a estudiar japonés en Madrid, y de nuevo volví a sonreír, a recuperarme a mí misma, mi sonrisa, mis sueños y mis ilusiones. Empezaba a ser la persona que recordaba ser, la que siempre había sido y que hace años se había perdido por el camino. Y en la Navidad de 2024 a 2025, gracias a mi Escuela de japonés (Bunkyo), a la que estoy y estaré eternamente agradecida, a sus profesores, talleres y actividades, se nos sugirió dibujar una tarjeta típica tradicional japonesa de felicitación de Año Nuevo. Con las tarjetas que cada uno dibujaba, la Escuela organizaba después un concurso, como hacen cada año. Estas tarjetas, en Japón, son conocidas como las Nengajou (年賀状 – ねんがじょう), y se entregan a las personas a las que quieres felicitar y expresar tus mejores deseos, para que sean abiertas en el día de Año Nuevo.

Aquel año que comenzaba (2024) era el año del dragón, y este era el motivo de la felicitación que teníamos que plasmar en la tarjeta.

Así comenzó todo, y hoy doy gracias por ello. Al dibujar esta tarjeta, ya estaba sembrándose la semilla de “LAURACHANSHOPPU”. Hice aquel dibujo, y recordé de nuevo lo mucho que siempre me había gustado dibujar, y poco a poco nuevas ideas e ilusiones iban surgiendo, que se iban conectando unas con otras.

El dibujo como medio de expresión de las emociones

Para mí, dibujar empezó a convertirse en la felicidad más absoluta. Un momento en el que mi mente se evadía de mis circunstancias externas. Dibujar, y reflejar ideas sobre la cultura japonesa, se unían en el mismo acto. Empecé a diseñar mis propios marcapáginas, tarjetas de visita, y ahí nació el logo de “LAURACHANSHOPPU”, que ahora podéis ver. Comencé diseñando mis propias páginas para ir a clases de japonés, para hacer mis deberes, y las compartía con mucha ilusión con mis compañeros de clase.

A lo largo del tiempo, empecé a desarrollar un hábito por el dibujo y la ilustración de forma periódica, más que por diversión, como una necesidad de expresión de mis sentimientos. En la mayor parte de ocasiones, los deberes de japonés me inspiraban o sugerían ideas, o me surgían sentimientos que quería expresar a través del dibujo. Ese fue un año de grandes cambios para mí, de hacer cosas que jamás antes había hecho. Y meses después, en agosto de 2024, decidí viajar a Japón sola durante un mes, algo a lo que jamás me había enfrentado, y fue la mejor experiencia de mi vida. La necesidad de ir de nuevo a este país era tan fuerte, que cualquier miedo a estar sola durante tanto tiempo o con un idioma diferente se disipó de forma automática sin importarme nada más.

Una nueva versión de mí

Y así nació todo. Encontré en mis ilustraciones, y en “LAURACHANSHOPPU”, una nueva versión de mí que podía ser diferente, la versión de la persona que se acercaba a lo que siempre había querido ser, el nacimiento de una persona nueva con nuevos patrones de vida. Encontré en mis ilustraciones un medio de expresión, no sólo para reflejar mi amor por la cultura japonesa o dar a conocer a los demás el idioma o las tradiciones que yo poco a poco estaba y sigo aprendiendo cada día, sino para expresar en muchas ocasiones sentimientos o historias que yo quería contar a los demás a través de mis ilustraciones.

Cuando empiezo una ilustración, a menudo pienso en la persona que la recibirá, y siento la emoción de que sus ojos serán felices cuando la vean, y que sentirán el amor y el sentimiento que yo he querido contar a través del dibujo. Siento que entenderá lo que he querido contar o expresar sin necesidad de palabras, y que será tan feliz como yo lo he sido haciendo mi pequeña creación.

La evolución de mi estilo

Mi estilo de dibujo se ha ido modificando con el tiempo, a medida que he ido desarrollando el hábito de dibujar. Sin duda alguna mis primeros dibujos son algo diferentes, con un estilo de líneas más depuradas y un toque más infantil. Poco a poco he encontrado mi sitio, y he llegado a donde estoy ahora.

Un estilo de dibujo donde se fusiona el color de la ilustración con el efecto final del trazo de la tinta negra de pincel (técnica sumi-e en japonés), con líneas desdibujadas e imperfectas, que sin duda dan ese toque especial. Sin embargo, todas mis ilustraciones forman parte de mí, de mi historia y de mi progreso, y por eso estarán siempre conmigo, desde la primera a la última; todas son importantes porque han dado lugar al desarrollo de mi trabajo y de lo que soy ahora.

Creo que no es necesario encasillarse estrictamente en un estilo u otro, y por eso considero importante que el dibujo se exprese de la forma en que tus sentimientos, tu alma y corazón te pidan en ese momento. El lienzo te habla, así como la temática o el sentimiento que quieres expresar. No siempre estamos felices. A veces estamos contentos, y otras melancólicos.

La vida es un conjunto de emociones, que todos debemos aprender a observar. Y mis dibujos reflejan mis emociones, mis sentimientos y mis pensamientos. Así que no descarto seguir avanzando con las técnicas, y todas formarán parte de mí. Desde ilustraciones más realistas, hasta temáticas más infantiles. Todo aquello que te haga sentir bien, y exprese lo que en ese momento siente tu corazón (o tu alma, como a mí me gusta decir), siempre será perfecto.

A ti, que has llegado hasta aquí, te doy las gracias por haber leído mi historia. Espero que tu viaje a través de mi web y de mis creaciones sea para ti una experiencia, que llegue al fondo de tu corazón y te haga experimentar los sentimientos y las emociones que necesites expresar. Los mismos que yo he puesto y he querido transmitir, esperando que os lleguen de forma sincera, y que llenen vuestra vida de ilusión.

Gracias de corazón,

La realidad, es un reflejo de tus pensamientos. Sólo tienes que creer en ello

LAURIE
ラウラちゃん

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